Por primera vez, en un día, echo de menos a la Señorita X. Consciente de mi pensamiento abrí la puerta del congelador para meter la cabeza dentro, más que nada, por eso de mantener las neuronas frescas. Pero mi harakiri cerebral duró lo que tardó en abrirse la puerta de la cocina.
En la distancia (corta en mi caso) un tímido y gutural ¡Hola! brotó de los labios de la Señorita X. Verdaderamente me quedé acojonada al verla, más que por su presencia, por su aspecto físico.
Los pelos eran un nido de golondrinas, el modelito que me llevaba "Ô de Mari total" y el maquillaje de base, era un beis anaranjado, con un cruce de rayas horizontales, al más puro estilo " far West rodeo".
-¡No puedo más!- chilló en "do" de soprano. Y de repente saltó de su súper bolso LV un gato que aterrizó a mis pies.
-¿Qué te ha ocurrido, y este gato?- le pregunté intrigada.
Con su aire de diva fatale, se desplomó sobre la silla de la cocina y, pañuelo en mano, con aire de sofoco menopáusico me contó que según la revista "Boga" y su amiga Cuqui, lo más de lo más chic que se estilaba actualmente era tener en casa un gato "Percha" (lo cual viene a ser lo mismo que un gato Persa), porque daba muchísima armonía.
-¡Sí mujer! es para ayudarte a buscar el Zen que llevamos dentro, todo ese rollo del “yin-yo”, y tú mismo. Entre tú y yo (y medio pueblo), creo que ese estilista nuevo que sale en la revista "Boga", ese tal señor Zen y yo tenemos pocas cosas en común, tan solo la sopa de "feng shui”
¡¡Me quede tan petrificada, como un gato de escayola!!
Desde que tengo al gato armónico de las narices en casa, continuó la Señorita X, como las pescadillas sin cola, las gambas sin cabeza y tengo el Karma por los aires, y encima, el Señor X se niega a hacer el amor, pues cada vez que nos ponemos a ello el gato se sube en la mesilla y dice que le mira con ojos de media luna lasciva.
Así que hazme el favor de quedarte con ella unos días, mientras busco mi alma de burguesa acomodada y mando al "carajo" tanta espiritualidad, qué para eso ya tenemos al párroco, que si no la encuentras, te la saca a base de ¡¡ostias bendecidas con la venia del todopoderoso!!"
Cuando se fue el gato "percha" que se llama Luna, me miró con ojos de plato y me profirió un fifififififiii....
Reflexión: Mi gato ha demostrado ser más inteligente que yo, cuando oye sus pisadas corre que se las pela! Pues no le queda nada que aprender a National Geographic sobre los felinos arrabaleros de medio pelo de mi barrio.
Nota de la autora: La Señorita X existe, es un cruce de todas las Señoritas X que me voy encontrando en el camino, incluida yo. En cada rincón del mundo hay una, es una bendición la existencia de estos personajes tan divertidos y entrañables, sin ellas el mundo sería la mar de aburrido, y aquí mar nos sobra.
Post Scriptum: Si hay seguidores/as convencidos, habrá más entregas, las cuotas son gratis y el buen rato esta garantizado, la risoterapia es gratis, no cobro por ello. :P
(fdo) E.Y
FOTO Y EDITORA: ARANCHA ABELLÁN

Bueno, esto de la "arrabalera" Señorita X cada dia me engancha más. Si necesitas ejemplos en los que inspirarte, yo conozco a unas cuantas/os; y si no sólo tienes que asomar la cabeza un ratito el domingo, por este paseo baionero, que es como una mezcla entre la Gran Via madrileña y el mercadillo de Sabarís.
ResponderEliminarMiruca, jajajajjajajajja... lo tendré encuenta, y te agradezco tu sugerencia, la tendré muy en cuenta. Besakos,y muchas gracias por leerme!!!
ResponderEliminar