lunes, 10 de enero de 2011

UN CLÁSICO Y LA SEÑORITA X

Me llamo Yolanda, tengo treinta y nueve años, de profesión "como, rezo, callo y oposito” una emprendedora y meteórica profesión hacia la incertidumbre.

Recién separada, y con unos kilos de más, mis cambios de humor tienen en vilo a mis padres, incluso a su gata, Luna, que cuando me ve asomar la cabeza por la puerta me profiere todo tipo de lindezas en su lengua vernácula fufufufufu...!!

Vivo con mis padres, en un extravagante pueblo costero norteño, donde el alma encuentra sosiego (evidente, no hay ni Dios) y la puestas de sol, ciegan los corazones.

Las horas del día transcurren lentas, la "Salve Marinera" del reloj de la iglesia te marca el mediodía y los gatos arrabaleros juegan al póquer, mientras el jazz lo pone el gallo del vecino.

Sí, vivo en un paraíso, pero, y hay un pero, en el mío vive la Señorita X, y no se vayan a creer ustedes que esta se tapa sus vergüenzas con una hoja de parra, nanay,  su Louis Vuitton colgado del brazo derecho por delante, cantando "Salve Reina de los mares" y la pieles que no falten.
¡¡Ayyy... que poquito tiempo dedicó Dios a la creación!!
Los días que llueve son entrañables, “uséase” tenemos 365 días de inspiración  y melancolía, mezclado con aspirinas y huesos reumáticos. Son ideales para perder la mirada a través de las gotas de lluvia, escribir un poema... y de pronto ¡Zas! aparece ella por la puerta, gorro en mano, chándal con botas de tacón y su abrigo de piel, a tomar viento uno de esos  días entrañables!

A la Señorita X los días de lluvia le deprimen, pero lo lleva la mar de bien, se viene a casa y con su fina y extravagante sabiduría me ilustra de trapos, vecinos, cotillones (según su jerga, persona que cotillea de otra muchisísimo) y demás.

Tiene unos modales exquisitos a ella le gusta el té con un poco de leche y 100 pastillas de sacarina, pela las naranjas con cuchillo la mar de bien, tan bien, que una aceituna al lado de la naranja es un melón, y siempre que puede atraca la nevera, ya sabes, por eso de la ansiedad, que es la enfermedad del Vogue, no en boga, lo cual difiere bastante.

Hoy está muy melancólica y me ha dicho que le apetecía ver una película antigua, una de sus favoritas, enseguida me pongo toda afanosa a buscarle la película y cuando le pregunto el título, con aire de diva fatale, me suelta de sopetón ¡¡Pepi guoman!! sí mujer, aquella de una puta sin dinero, y “Richar Guiry”. ¡¡Toma ya!! A freír espárragos un clásico de la meca del cine.

Ahora tengo dudas al clasificar la película, no sé si hacerlo en humor sin h o en thriller sicológico.

Nota de la autora: "Querido Dios, gracias por la imperfección, me alegra los días"
 (fdo) E.Y
CITA: "Disfrutemos de la vida mientras podamos, porque vamos a estar muertos durante una larga temporada" Marian Keyes
PD: A pesar de todo, mi pueblecito costero es un lugar entrañable. Ver para creer.

                             Foto: Arancha Abellán.

4 comentarios:

  1. ;P Jijijijiji... de esta nos quitan de un plumazo del testamento!!! Jijijijiji...

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  2. Me ha gustado mucho. Sois unas artistas :-)

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  3. Muchas gracias Lourdes, si has pasado un buen rato y por un segundo te has olvidado de tus problemas, el esfuerzo no habrá sido en vano. Si tiene aceptación y seguidores, habrá más entregas!! Jijiji... Besos. Gracias!!!

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